Lucena
Lucena reúne en una misma ciudad, el crecimiento industrial propiciado por su importante tejido empresarial y la tradición de todas las culturas que se han asentado en estas tierras.
Cultura, tradición, gastronomía
Cultura
Lucena, ciudad de las tres culturas que brilla con luz propia, se presenta al visitante como un municipio dinámico que atesora un rico patrimonio histórico y artístico herencia de un importante pasado judío, musulmán y cristiano.
Paseando por sus calles, el turista puede revivir la huella de su amplio y diverso legado de épocas de esplendor como la época romana, la Edad Media o el esplendor del Barroco Andaluz y así disfrutar de su patrimonio, cultura, tradiciones, gastronomía y sus múltiples actividades, rutas y experiencias.
Si hay un hecho histórico de Lucena que sea relevante a nivel nacional, fue la Batalla de Lucena. Acontecida en abril del año 1483, significó el inicio del fin de la Guerra de Granada y, por consiguiente, la caída del último reino musulmán de la Península Ibérica. Conocida como la “Batalla del Arroyo de Martín González”, tuvo lugar en la zona de Campo de Aras, junto al arroyo del mismo nombre, donde fue apresado Boabdil “El Chico”, último rey de Granada.
Tradición
La principal singularidad de la Semana Santa lucentina es la “santería” entendida como el modo peculiar de procesionar los “tronos” con las imágenes. “Santear” es la acción de portar sobre el hombro el “trono”, de acuerdo con unas normas – no escritas – de respeto y de solemnidad, que la convierten en un logro de apreciables valores estéticos.
Sin duda alguna, la más particular y autóctona es la devoción que el pueblo lucentino profesa a la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, que se desborda cada primer domingo de mayo, cuando se celebran las Fiestas Aracelitanas, declaradas de interés Turístico Nacional, o la Semana Santa, declarada también de interés Turístico Nacional de Andalucía.
Gastronomía
Aceite y vino, dos de los componentes indispensables de la gastronomía local con los que se elaboran platos de una arraigada tradición sefardí, andalusí y autóctona, al tiempo que se acompañan con nuestros caldos olorosos o finos, propios de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, y que se muestran al visitante en las almazaras y bodegas lucentinas. Disfrutar de estos productos se convierte, además, en obligación por nuestra amplia y variada oferta de restauración.
El clima de la comarca, así como las Sierras del Parque Natural, del cual, Lucena es la puerta de entrada, favorecen las diferentes variedades de aceitunas: picuda, hojiblanca y picual entre otras. La D.O. Aceite de Lucena engloba los municipios de Lucena, Rute, Iznájar, Encinas Reales y Benamejí.





¿Qué visitar?
Para organizar nuestra visita, nada mejor que acudir a la Oficina Municipal de Turismo, alojada en un espléndido exponente de la arquitectura civil del siglo XVIII, el Palacio de los Condes de Santa Ana. Entre las joyas monumentales de Lucena destaca la Parroquia de San Mateo, considerada la catedral de la Subbética cordobesa, y que antes fue sinagoga y mezquita, donde su Capilla del Sagrario brilla como una de las mejores obras del barroco andaluz.
Esta es sólo una del sinfín de bellas iglesias que salpican el callejero de Lucena. Si tenemos oportunidad de aparecer por aquí en primavera, es muy probable que coincidamos con las diversas celebraciones y romerías en torno a la venerada imagen de la Virgen de Araceli.
En pleno centro, está el Castillo del Moral, que alberga el Museo arqueológico y etnológico, y cuya torre del homenaje pudo ser la celda del último rey de Granada, Boabdil, apresado en la batalla de Lucena en 1483.
Entre los hallazgos de interés histórico de la ciudad, destacan una necrópolis judía, donde fueron halladas unas 346 tumbas del siglo XI, y el Alfar Romano de Los Tejares, conjunto de hornos de una importante factoría alfarera. Sin olvidar la Basílica paleocristiana de Coracho, una de las primeras basílicas constantinianas de la península.
Hay varias zonas ajardinadas donde podemos descansar a la fresca, compartiendo sombra con los lucentinos: el Paseo de Rojas y el Paseo del Coso (como popularmente se conoce a la Plaza de España) son los más antiguos y emblemáticos.
Tanto deambular por esta ciudad vital y dinámica, nos despertará un apetito voraz, que podremos saciar en sus innumerables bares de tapas y restaurantes.
Te recomendamos:
isitar el Castillo del Moral, el Palacio de los Condes de Santa Ana, la Parroquia de San Mateo, la Casa de los Mora y el Real Santuario de la Virgen de Araceli. Entre sus pedanías destaca Jauja (Museo Jose Mª el Tempranillo) y las Navas del Selpillar (situada a pie de la Vía Verde del Aceite)
Lucena es una importante ciudad industrial con un centro comercial abierto muy desarrollado donde podrás hacer pequeñas compras.
A tener en cuenta:
La Vía Verde del Aceite bordea la localidad por lo que puedes encontrar varios puntos de acceso. Te recomendamos el punto de enlace la antigua estación de FFCC, por su facilidad y cercanía con el centro urbano. Además, si lo deseas puedes tomar una aperitio en la amplia terraza-restaurante.
Oficina Turismo Lucena
www.turlucena.com
957 513 282
turismo@aytolucena.es
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